CÓMO REAVIVAR LA CHISPA CON TU PAREJA

¿Recuerdas cómo era al principio? ¡Oh, los comienzos! La novedad, la magia, la incertidumbre, la chispa. Los regalos, la sorpresas, el romanticismo de película de Hollywood. Todo es de color de rosa, y el sol no tiene pinta de que vaya a ponerse jamás. Pero el tiempo hace mella en todo, como el viento en los acantilados, y el amor se erosiona, queramos o no. A lo que hay que sumar otros factores externos, como el estrés, horarios de trabajo incompatibles, o hijos en algunos casos. Un panorama así, desde luego, no parece el adecuado para que surja la llama de la pasión.

Pero tranquilidad, hay solución. Nunca es tarde para recuperar la chispa. A continuación te proponemos varios consejos para conseguir que todo fluya como al principio o, al menos, de forma parecida.

Comunicación, más comunicación

Lo primero de todo, y esto hay que tenerlo claro, es hablar el uno con el otro. Por muchos trucos o consejos que sigáis, si la relación no se fundamenta en una total sinceridad todo será en vano. Tenéis que ser capaces de deciros qué sentís, si os pasa algo, qué queréis o qué os apetece. Y nada tiene que ser visto como reproches o discusiones, sino como un camino para llegar juntos a la solución.

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Compartid actividades

Aunque suene paradójico, para escapar de la monotonía y la rutina puede que os resulte útil crear alguna rutina conjunta. Por supuesto, una rutina que no tenga nada que ver con el trabajo, las facturas, los niños y todas las preocupaciones del día a día de las que ya estáis hartos. Investigad qué aficiones comunes tenéis, o si no las tenéis, pensad una nueva que os pueda gustar a ambos y adelante con ella. ¿Bailes de salón? ¡Buena idea! ¿Clases de pintura? ¡Manos a la obra! ¿Simplemente salir a correr juntos? ¡En marcha! Todo vale para encontrar ese momento de desconexión y de compartir experiencias juntos.

Compartid no-actividades

Porque hay ocasiones en las que lo mejor es simplemente no hacer nada. En estos tiempos tan ajetreados parece que se ha instaurado el pensamiento de que hay que estar constantemente activo. De que tienes que tener el día trufado de actividades, de que esta es la única manera de tener una vida plena. Y ese ritmo puede perjudicar la relación. El descanso es fundamental para que todo lo demás vaya como es debido, y no tiene nada de malo estar simplemente en el sofá, charlando de cómo ha ido el día, o leyendo. Así que ya sabéis: ¡a vaguear!

Sorprended

Claro que también hay que recuperar el viejo espíritu de las sorpresas para que vuelva a surgir esa chispa del comienzo. La famosa frase de “hay que regar la relación todos los días”. No es cuestión de tirar de tópicazos, ¿pero a quién no le gusta una cena sorpresa? Una cena de esas que se preparan durante toda una tarde y se cuida hasta el último detalle. ¿O un regalo inesperado? ¡Ese libro del autor favorito de tu pareja en la estantería estaba ahí por algo!

Haced planes

Sí, suponemos que ya os habréis dado cuenta de que todo consiste en un perfecto equilibrio entre la rutina y lo novedoso, entre lo familiar y lo inesperado. La fórmula mágica no está en un lado o en otro, sino en la mezcla entre ambas. Planificar algo especial juntos, lejos de ser menos emocionante, convierte los días planificados en especiales. No sólo compartís el proceso, sino que crea anticipación. Como cuando te mueres por que lleguen los Reyes Magos o que se acaben las clases. Así, se puede planificar con antelación desde una sesión de cine hasta un viajecito. Aquí puedes encontrar algunas ideas de escapadas románticas.